Sin darte cuenta, has pasado un largo tiempo frente a la pantalla, completamente “en la zona”. Tu puntería es casi perfecta, tus decisiones no tienen error, tu estrategia es insuperable. Todo gracias a la banda sonora de cualquier cosa que estés jugando.

Ya sean las épicas piezas sinfónicas de Halo, los punzantes violines de Arkham City, o los temas neo-country-espaciales de Starcraft 2, la música de los videojuegos ha sido diseñada para envolver al jugador y ayudarlo a sumergirse en lo que está haciendo: jugar. Es por eso que esta clase de música ha evolucionado hasta el punto en el que puede motivar y enfocar a una persona sin salir del fondo de nuestras mentes.

De acuerdo a una nota de Popular Science, varios estudios han demostrado que la música de los videojuegos puede ayudar a concentrarte y mejorar tu desempeño no solo al jugar videojuegos, sino al escucharla mientras trabajas o estudias. Estas son tres razones por las cuales este tipo de música es perfecta en esta clase de situaciones:

No contienen letras

Nuestros cerebros están diseñados para comunicarnos con otros humanos, por lo que estamos entonados a una frecuencia específica de sonido que nos permite identificar a otras personas. Cuando escuchamos a alguien hablar, nuestro cerebro intenta automáticamente prestar atención a lo que los demás dicen como una medida de supervivencia — es por esta razón que las letras de las canciones o las conversaciones ajenas son tan distractoras.

Aunque muchas veces la banda sonora de un videojuego cuenta con el acompañamiento de un coro, los sonidos que hacen no son registrables como lenguaje por nuestros cerebros, gracias a la costumbre de utilizar lenguas muertas como el latín o incluso lenguajes ficticios para darle una entonación específica a la música (como los temas de Two Steps From Hell).

Esto permite que la música de los videojuegos se mantenga como un sonido de fondo la mayor parte del tiempo — no es posible ignorarla, pero no acapara toda tu atención.

Es constante y sutil

A menos que se trate de la banda sonora de Brütal Legend, es poco probable que la música de un videojuego mantenga un ritmo extremo durante largos periodos de tiempo o que presente cambios repentinos en su volumen.

La música de los videojuegos está diseñada para transmitir emociones y ayudar a realizar transiciones entre diferentes escenarios y situaciones. Es por esto que utilizan técnicas musicales que ayudan a quien los escucha a notar los cambios en las piezas sin ser distraídos por la misma.

Ritmos emocionantes

Por calmada o lenta que pueda ser, la música en un juego mantiene cierto nivel de emoción que ayuda a motivar al jugador a seguir avanzando. Incluso cuando se trata de algo como un juego de terror, digamos… Resident Evil 2… la música puede ser lenta y esporádica pero siempre mantiene un ambiente tenso que te dice que no es seguro.

Claro, este tipo de ejemplo puede ser algo estresante, pero el ritmo de la música mantiene a quien lo escucha alerta, atento, y enfocado en su tarea actual.

La próxima vez que tengas una larga lista de trabajo por hacer, considera buscar una playlist de música de videojuegos en YouTube o Spotify. Verás como encontrarás sencillo el concentrarte e ignorar al resto de la oficina.

 FUENTE: latam.ign.com

Mike Reyes es un editor en IGN Latinoamérica que ha estado escuchando el soundtrack de StarCraft 2: Wings of Liberty mientras escribe esta nota. Puedes sugerirle otras playlists en @Sol_Criva.